miércoles, 10 de abril de 2013

El "off de record" no está en agenda

No tengo tiempo para nada. Extraño mi blog. Falta poco para que dé a luz y contra lo que muchos me aconsejan, cada día es más ajetreado que el otro. Me faltan algunas cositas  para terminar de habilitar el cuarto y baño de la niñera. Acondicionar el departamento de una soltera en el nuevo hogar de un bebé no es fácil. Fabio Daniel está revolucionando todo, incluso antes de nacer. Además los obreros hacen tantas preguntas. Señora, arriba o abajo, a la derecha o a la izquierda. Azul o blanco. Y encima, se demoran, no cumplen, me mecen. Reniego. En qué momento me convertí en ama de casa, yo solo soy periodista. 
Justo hace unos días el ginecólogo me preguntó si creía necesario dejar de trabajar antes del parto, por el estrés. Yo le dije que es al revés, que mi estrés empieza cuando salgo del canal. Mi panza se pone dura a partir del mediodía. ¡De verdad!
 
 
Bueno, en medio de todo esto, tenía que encontrar un espacio para postear chismear sobre la conversación que tuve con una periodista respecto a Nadine Heredia y su candidatura presidencial. Hasta ésa conversa, al igual que algunos pocos colegas, pensaba que la Primera Dama no iba a postular en el 2016. Como ellos, decía que era muy joven para quemarse tan pronto, que no iría contra la ley, que Mario Vargas Llosa, que el compromiso firmado por Ollanta, que los garantes, etc. Pero ése día todo cambió. Nadine, sí va a postular. Por lo menos hasta hoy, Abril del 2013, creo que tiene toda la intención de hacerlo. Les voy a contar por qué.

Antes de la primera vuelta electoral, en el verano del 2011, cuando Ollanta Humala llegaba a las justas al 10% de intención de voto y Nadine era muy activa en twitter, le lancé un comentario. Que ella debió ser la candidata y no su esposo. No porque sintiera algún tipo de simpatía en particular  sino por imagen. Humala no despuntaba, su rollo ya era conocido, aburría. Ahora vemos que no es el más elocuente del mundo. En cambio ella, captaba cada vez  más la atención pública. Luego, con Favre, las cosas cambiaron. En ese momento, ella bromeó. Tranqui, sin mucho aspaviento y punto.  Ahora, ya no se le puede preguntar eso o por lo menos no tantas veces. Le incomoda.

La periodista en mención me contó que la Primera Dama aceptó que la entreviste pero eso sí,  le dijo, solamente podrás preguntarme tres veces por la candidatura presidencial del 2016. No más. ¿? La periodista sopesó el tema, entrenó sus preguntas y le hizo la entrevista. La respuesta de Nadine Heredia fue la ya famosa frase: No está en agenda. Tres veces.

He escuchado tantas veces esa absurda salida, tanto de ella como del oficialismo, que creo que mi hijo va a salir diciendo: “No tan genda” ja, ja, ja

 
 
Bromas aparte, la condición que puso la  Primera Dama no deja dudas de sus aspiraciones políticas y además revela parte de su personalidad. Me hizo recordar  a una escena que viví en Palacio de Gobierno, allá por 1998, cuando era practicante de canal 7.
Si tienes un tema clarísimo, no hay límite de preguntas y menos aún de respuestas. Además nadie tiene que decirle a los periodistas qué pueden preguntar y qué no. No critico a la periodista que hizo esa entrevista, al contrario, consiguió su exclusiva. La que quedó mal fue Heredia. El "off de record" no existe, pues.  

Si eres público, de repente un tema recurrente te puede cansar pero no molestar. Si eres contundente los que terminarían aburriéndose serían los periodistas y no volverían a preguntar sobre lo mismos.

Ensayemos algunas respuestas para La Primera Dama:
No puedo ser candidata, la ley me lo impide. No seré candidata en el 2016, no sé más adelante pero ese año, no. No malograré el gobierno de mi esposo con esta sospecha de  candidatura presidencial y mal utilización de fondos del estado a mi favor. La reelección conyugal no existe. Tranquilos adversarios, en el 2016 les dejo la cancha libre. Etc.  Fácil, ¿no?
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