viernes, 7 de agosto de 2009

El hijo del general

Hace unos meses me compre un Toyota Yaris negro, espectacular, con lunas polarizadas, nuevecito. Me sentía futbolista con juguete nuevo, solo me faltaba un galán farandulero al lado y ya estaba lista para hacerla linda.

La cosa es una vez en mi nave busque a un “broker” de seguros para que me diera información sobre la mensualidad que me tocaría pagar y me di con la sorpresa que mi carrito era el más solicitado por los delincuentes. El seguro desde luego te cubría el robo del auto, pero ¿quién te quitaba el tremendo susto del asalto con arma y todo? Acaso el Chapulín Colorado? Así que vendí mi Yaris. Sí, mi gracia duró unas semanas.

Le pedí al “broker” que me facilitara la lista de vehículos que tenían cotizadas como de alto riesgo para no comprarlas -nunca por supuesto. Y me enteré que la camioneta Hi Lux también de Toyota es la mas robada de todas. Es el modelo y marca de la camioneta que el hijo del General Hidalgo de la policía manejaba la noche del lunes 3 de agosto cuando fue atacado.

Pensar que ese episodio fue una venganza contra el jefe policial porque ocurrió justo al día siguiente que la hija del “joyón” Valdez lo culpo de su secuestro, así como al fiscal Chávez, suena bien. Yo diría que hasta es la historia perfecta para nosotros los periodistas que nos encanta especular. Pero estoy convencida que no fue así.

La victima iba manejando esa camioneta del trabajo solo, sin resguardo. Si yo fuera delincuente y quisiera amedrentar, secuestrar o hacer algo al hijo del director de la policía hubiera escogido un mejor lugar que frente a su casa donde si había seguridad.

Si se trataba de un ataque premeditado se supone que los sicarios tendrían que haber hecho algún tipo de seguimiento, el mínimo que por lo menos los llevara a determinar donde vive el muchacho y qué tipo de protección tiene, ¿no creen?

Los delincuentes respondieron al ataque porque cuando cometen este tipo de robo van armados. Siempre te apuntan a matar y si opones resistencia te disparan, sin asco. En algunos casos se llevan el auto y luego te llaman a pedirte plata a cambio. Es alucinantemente impune.

Lo que pasó con el hijo del general creo que es lo mismo que ocurrió con la Fiscal de la Nación, con la diferencia que Hidalgo no es figureti como la Dra. Echaíz que salió decir a los medios que NO PODRAN CALLARLA, pero luego de tanto tiempo ya vimos que lo que querían esos desconocidos era llevarse su “mioncaza”.

El Director de la Policía ya salió varias veces a desmentir que se trate de un ataque contra su hijo sino un acto delictivo como los que ocurren a diario en Lima.
Una vez más, como dije cuando lo de la fiscal, la delincuencia es tal que cualquiera hasta el hijo del general puede ser la próxima victima.
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